Cuando las personas padecen una enfermedad o lesión aguda o a largo plazo, generalmente quieren descansar y recuperarse en la casa. Los cuidados en el hogar permiten a las personas mantener su independencia, estar en contacto con quienes pueden apoyarlos, y generalmente es la opción más sensata desde el punto de vista económico. También es el ámbito donde la confianza tiene mayor importancia. La mayoría de los cuidados en el hogar lo brindan profesionales calificados y compasivos, pero pueden producirse casos de fraude y despilfarro. Conocer las señales de alerta del fraude en los cuidados en el hogar protege a las personas y a los sistemas en los que todos confiamos.
El hogar es donde ocurre el cuidado
Para millones de estadounidenses, el hogar es el lugar donde se produce la recuperación posterior a una hospitalización, donde se controla una enfermedad crónica o donde las familias se reúnen en torno a un ser querido en sus últimos meses de vida. Los cuidados en el hogar, los cuidados de hospicio, los cuidados personales y los servicios en la comunidad y el hogar de Medicaid (HCBS, por sus siglas en inglés) tienen como objetivo ayudar a las personas a seguir conectadas con la vida que conocen, con dignidad y comodidad, donde sea que consideren que está su hogar.
¿Qué es el fraude en los cuidados de salud en el hogar?
Al igual que en todos los programas de Medicare y Medicaid, los cuidados en el hogar no están exentos de los intentos de fraude.
El fraude en los cuidados de salud se produce cuando personas malintencionadas se aprovechan del sistema para obtener beneficios económicos, por ejemplo, facturando procedimientos innecesarios, servicios o medicamentos que nunca se han proporcionado, o inscribiendo a los pacientes en programas que ni existen sin su conocimiento o consentimiento.
La mayor atención que se prestó al fraude en los cuidados en el hogar y cuidados de hospicio refleja tanto un aumento de personas malintencionadas, concentradas en zonas críticas como el condado de Los Ángeles, como una mayor intervención de las autoridades federales y una mayor cobertura de los medios. Las autoridades reguladoras están erradicando activamente a estos estafadores. El trabajo de las autoridades reguladoras ahora es más visible que nunca, aunque el fraude sigue estando lejos de ser habitual o generalizado en este ámbito.
Los estafadores se han centrado en el beneficio de cuidados de hospicio y en otros programas de cuidados en el hogar de Medicare porque consideran que los programas financiados por el gobierno son objetivos fáciles. Los delincuentes inscriben a personas que no reúnen los requisitos para recibir cuidados, facturan por cuidados que nunca se prestaron o presionan a familias vulnerables para que contraten servicios no deseados con regalos y falsas promesas.
Estos estafadores aislados, concentrados en zonas geográficas específicas, representan una pequeña fracción de los proveedores que prestan servicios de cuidados de la salud en el hogar. Pero una pequeña cantidad de personas malintencionadas pone en riesgo a los pacientes y socava la confianza de las familias a la hora de elegir los cuidados en el hogar adecuados que necesitan. Por eso es importante saber qué debe observar: por su propia tranquilidad y por la integridad de un sistema del que dependen millones de personas.
Identifique las señales de alerta del fraude en los cuidados
Algunas señales de que algo puede no estar bien:
- Lo están inscribiendo en los servicios de cuidados de la salud en el hogar o cuidados de hospicio sin haber tenido una conversación clara con un médico sobre su elegibilidad.
- Alguien le ofrece regalos, servicios gratuitos u otros incentivos para inscribirse en los servicios de cuidado.
- Un proveedor le pide inesperadamente su número de Medicare, su número de Seguro Social u otros datos personales por teléfono, mensaje de texto o en su domicilio.
- Los servicios descritos en su plan de cuidados no se están prestando realmente: visitas fallidas, falta de respuesta a las llamadas o cuidados que parecen apresurados o incompletos.
- Le cobran por servicios que no recuerda haber recibido.
Si alguna de estas situaciones le resulta familiar, no está desamparado. Nuestra guía sobre cómo identificar, evitar y reportar el fraude en los cuidados de hospicio explica con detalle qué debe observar y dónde debe dirigirse. Y nuestro recurso sobre cómo elegir una agencia de cuidados de la salud en el hogar puede ayudarlo a evaluar a un proveedor con confianza desde el principio.
Sus derechos como paciente y qué esperar de los cuidados en el hogar
Para las personas que vayan a recibir o estén pensando en comenzar a recibir cuidados en el hogar, saber qué esperar es tan importante como comprender cuáles son las señales de alerta a las que hay que prestar atención.
Los cuidados de hospicio le brindan un equipo que suele estar conformado por un enfermero, un asistente de salud a domicilio, un trabajador social y un capellán, cuyas visitas se programan en función de sus necesidades. También hay un enfermero de guardia las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para casos de emergencia. El hospicio proporciona todos los medicamentos, equipos y suministros relacionados con su enfermedad (como cama de hospital, silla de ruedas u oxígeno), que normalmente se entregan directamente en su domicilio sin costo adicional.
Los cuidados de salud en el hogar implican visitas programadas de un enfermero o terapeuta, con una frecuencia personalizada, para controlar los signos vitales, tratar heridas, administrar tratamientos o guiarlo en los ejercicios de fisioterapia o terapia ocupacional. Los equipos médicos necesarios para su recuperación, como un andador o material para vías intravenosas, suele ser gestionado a través de la agencia y está cubierto como parte de su plan de cuidados.
Los cuidados en el hogar se asimilan más a un apoyo constante en su rutina diaria que a visitas médicas programadas. Los cuidados en el hogar generalmente proporcionan un cuidador que acude durante un horario fijo (unas horas al día, por la noche o las 24 horas del día) para ayudarlo a bañarse, vestirse, comer y hacer los recados. Como estos cuidados no son de carácter médico, no hay un equipo clínico involucrado; se paga de forma privada o a través de un seguro de cuidados a largo plazo, en lugar de hacerlo a través de Medicare.
Más información sobre los diferentes tipos de cuidados en el hogar disponibles.
También es importante comprender que los pacientes tienen derechos específicos en virtud de la ley.
Usted tiene derecho a recibir cuidados que respeten sus deseos, derecho a conocer los costos de sus cuidados y derecho a que se respete su información personal y su privacidad. Más información sobre sus derechos como paciente, incluido quién puede ayudarlo si considera que esos derechos no se están respetando.
Levante la voz para proteger los cuidados en el hogar de buena calidad
Proteger el acceso a los cuidados en el hogar de buena calidad implica apoyar las políticas y la supervisión que mantienen la solidez del sistema para todos. La Alianza trabaja todos los días para proteger a los estadounidenses, reforzar la confianza y preservar el acceso a los cuidados de los que depende la gente mediante cartas de comentarios formales dirigidas a los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), reuniones directas con los formuladores de políticas, recursos de cumplimiento para miembros y una colaboración proactiva con los medios de comunicación para garantizar una información precisa.
Usted puede ser parte de ese trabajo inscribiéndose en la red política comunitaria de la Alianza para recibir alertas sobre los temas que afectan a los cuidados en el hogar y hacer oír su voz cuando sea necesario.
Trabajemos juntos para proteger el acceso a cuidados en el hogar asequibles y de buena calidad.

